27/07/2007 Fuente:

Internet y los rumores falsos: ¿ingenuos o cómplices?

Alejandro Field

Algunos rumores

 

Noticia 1: Científicos de la NASA han descubierto "el día largo de Josué"

Noticia 2: Darwin se arrepintió antes de morir

Noticia 3: Una empresa mundial apoya al satanismo y hay que dejar de comprar sus productos.

 

Cualquier creyente que haya estado conectado por unos meses a la red Internet reconocerá alguno de estos mensajes que le habrán llegado una o varias veces, enviado por algún conocido que tiene su nombre en la agenda de direcciones y, en muchos casos, habrá a su vez reenviado estos mensajes a su propia lista de direcciones.

 

Pero ¿qué tienen en común todas estas noticias? Por empezar, son todas falsas. Esto sólo debería hacer sonar una alarma en todo aquel que haya contribuido a difundir estas noticias, tanto por Internet, personalmente, o tal vez en alguna predicación, ya que una de nuestras características distintivas como cristianos es nuestro apego, nuestra devoción, a la verdad.

 

Cada una de estas noticias falsas, junto con muchas más que han aparecido y continuarán apareciendo, forman parte de una especie llamada "rumor falso" (hoax, en inglés) que ha sido ampliamente estudiada por gente especializada, generalmente dedicada a la apologética. Un falso rumor tiene la característica de difundirse muy rápidamente, sin que nadie conozca su verdadero origen o autor, y sin ningún control. Piense que si cada persona tuviera sólo 10 direcciones en su agenda y difundiera una sola vez un rumor recibido el día que lo recibe, ¡en cinco días un rumor puede llegar a 100.000 personas! Los falsos rumores tienen distintos orígenes y propósitos, como podremos ver en los ejemplos que siguen.

 

La verdad

 

Noticia 1: Esta es en realidad una vieja historia que fue pergeñada por un tal C. A. Totten, en 1890, remodelada en 1936 por Harry Rimmer, y finalmente reacondicionada para adaptarla a nuestros días más "espaciales". Esta última es la versión que anda circulando y dice que en una investigación la NASA encontró que "faltaba un día en el universo" y que un creyente que estaba presente justo en ese momento se acordó del día en que "el sol se paró" en Josué 10:13. Como no era un día exacto, la parte faltante correspondería a los "diez grados" que hizo retroceder Dios en la sombra del reloj de Acaz como señal para el rey Ezequías, en 2 Reyes 20:8-11. Podemos suponer que la intención de los creadores y propaladores de esta noticia es convencer a los científicos o a la gente pensante.

 

Noticia 2: No hay ninguna constancia objetiva de que Darwin se haya arrepentido de su teoría de la evolución y de su rebelión contra Dios, como lo certifica su misma hija que estuvo presente durante sus últimos días de vida. Detrás de la creación y divulgación de esta información seguramente está la suposición que si el creador de la teoría de la evolución se arrepintió entonces pierde credibilidad y fuerza su teoría.

 

Noticia 3: Nunca existió el programa de televisión donde supuestamente un alto directivo de la empresa Procter y Gamble defendió el satanismo. La empresa ha tenido que dedicar una página de su sitio en Internet para desmentir esta especie, con testimonios de las personas responsables del supuesto programa de televisión y de varios líderes cristianos reconocidos. Acá parece estar la mano negra de una empresa competidora que se ha aprovechado de nuestro legítimo celo por las cosas de Dios para desprestigiar a un competidor.

 

¿Inocuo, inútil o peligroso?

 

Una primera lectura de este fenómeno es que es inocuo. Tal vez no haga mucho bien, pero seguramente no hay ningún peligro en enviar un mensaje a todos nuestros conocidos. Si es verdadero el mensaje, hemos hecho un bien, y si no lo es, no hemos perjudicado a nadie. ¿Es tan así? Veamos cada unos de nuestros tres ejemplos.

 

Noticia 1: Creo que es valiosa y habla por sí sola la conclusión del artículo de Newman:

"¿Tiene esta historia [la de la NASA y el día largo de Josué] lecciones para nosotros? Creo que sí. A todos los cristianos les gusta ver a los escépticos volverse a Cristo, y podemos ser tentados para "doblar" la verdad un poco a fin de conseguir un argumento más fuerte. Tal vez racionalicemos que el fin (la vida eterna) justifica el medio (sombrear un poco la verdad). Discrepo fuertemente con esto. A la larga, cuando la verdad sale a la luz, este tipo de distorsiones, aun cuando no sean deliberadas, sólo le dan a los incrédulos una base para afirmar que los escritores bíblicos pueden haber sido culpables de la misma cosa: la distorsión. Nuestro intento por "ayudar" a Dios se vuelve, en consecuencia, un argumento a favor de la incredulidad." 1

 

Como resultado, justamente las personas que más queremos alcanzar con estas historias -la gente pensante- son las que más probablemente descubran su falsedad, lo cual termina siendo altamente contraproducente.

 

Noticia 2: Con relación a esta noticia, es también muy valiosa la conclusión del artículo de Thompson:

"¿Se arrepintió Darwin? ¿Se convirtió en un creyente en Dios o en un cristiano? La respuesta a ambas preguntas es un sonoro "no". Los creacionistas y los cristianos no ganan nada haciendo circular, aun sin darse cuenta y con buenas intenciones, historias como éstas que terminan careciendo de todo fundamento. Cuando surge finalmente la verdad (y esto ocurrirá a la larga), habla mal de quienes propagan este tipo de mentiras".

 

En realidad, el hecho que Darwin se haya convertido o no tiene poco que ver con la veracidad de la teoría de la evolución o con su gran influencia en las personas. Para refutarla, resaltando sus muchos puntos débiles, simplemente hay que dedicar tiempo y esfuerzo en conocer la teoría y conocer los múltiples argumentos que se han levantado en su contra.

 

Noticia 3: Evidentemente, difundir esta noticia dista mucho de ser inocuo. Basta con preguntarle a cualquier creyente que tiene un negocio si le gustaría que se difundiera en forma de rumor (descontroladamente, anónimamente, rápidamente) que su empresa está apoyando una secta satánica, sin ninguna base, y con un gran perjuicio económico y de imagen que luego es muy difícil de revertir.

 

¿Por qué y para qué?

 

Además de las razones indicadas más arriba, propias de nuestras falencias o ansiedades mal encaminadas como cristianos, hay otras que también debemos conocer y reconocer para actuar en consecuencia. Por un lado, es muy común que se genere un falso rumor (que involucra retransmitir el mensaje a nuestros conocidos) con el único fin de conseguir las direcciones utilizadas y así después saturarnos con publicidades de todo tipo. Por el otro, no es difícil reconocer la mano del enemigo que quiere confundirnos, hacernos gastar esfuerzos inútilmente, haciendo que quedemos en ridículo y perdamos confiabilidad. Tampoco hay que olvidar que muchos de los que originan estos mensajes son de la misma calaña que los que generan los virus, haciendo el mal por el mal mismo.

 

¿Qué hacer?

 

  1. Verifique las fuentes. Es decirquién dijo qué cosa, y dónde lo publicó. No sirve la cita de la cita de la cita... La noticia tiene que venir de forma tal que el autor pueda responder por lo que ha afirmado. Jamás difunda un anónimo ni un mensaje firmado por alguien que no conoce.
  2. Asumir la responsabilidad por lo que se difunde. Si yo difundo algo, por más que no lo haya escrito yo, soy tan responsable como si lo hubiera hecho. Hablando mal y pronto, si yo difundo una mentira, estoy mintiendo. ¿Consideró orar antes de apretar el botón de "reenviar"?
  3. En caso de darnos cuenta de que hemos difundido una mentira, seamos tan rápidos en desmentirla como lo fuimos en difundirla. Esto no suele ocurrir.
  4. Ante la duda, no lo difunda. Igual que en el punto 2, ore pidiendo conocimiento. Consulte con otras personas. Lea Santiago 3:5 varias veces.
  5. Tenga en cuenta que el que tiene que probar lo que dice es el que origina la noticia y no el que la desmiente. A veces parece que se puede decir cualquier cosa y luego el que la cuestiona es el que tiene que presentar todas las pruebas y no el que originó la noticia.

 

Para ir concluyendo, leamos dos citas adicionales tomadas de los mismos artículos anteriores, junto con un par de versículos bíblicos muy pertinentes:

"Mi esperanza es que los cristianos demuestren un celo tan grande por la verdad que los incrédulos se lleguen a convencer de que realmente la tenemos. Haríamos bien en reprender con amor pero con firmeza a los Rimmer y a los Hill, y otros, que dañan nuestra credibilidad. Ellos (y nosotros) debemos ser cuidadosos al verificar nuestras fuentes, especialmente cuando se trata de material que es favorable a nuestra posición. No tenemos ninguna necesidad de inventar historias para hacer quedar bien al cristianismo. Hay excelentes evidencias a favor de la verdad del cristianismo que están disponibles en abundancia. Aquellos que se rehúsan a investigarlo o escogen rechazarlo no tendrán ninguna buena respuesta en el día del juicio. No les demos una buena excusa".1

 

"Cuando hay tantas buenas herramientas en el arsenal del apologista cristiano, las historias como la que acabamos de analizar [el arrepentimiento de Darwin] no pueden incluirse entre ellas, y deben ser evitadas a toda costa. Si alguna vez ve que reaparece esta historia en el futuro, por favor aproveche la oportunidad para compartir este material con quienes la están contando. Hay bastante material falso circulando por ahí sin que los cristianos aviven el fuego agregando más".2

 

 

"El imprudente cree todo lo que le dicen; el prudente se fija por dónde anda".4

 

"Sométanlo todo a prueba y retengan lo bueno. Apártense de toda clase de mal"5

 

 

Por último, ¿se imagina a los de Berea difundiendo rumores falsos si hubieran tenido Internet en sus tiempos?6

 

 

Alejandro Field

 

Junio 2000

 

* Publicado en "Los Elegidos" - Vol. 50 - Septiembre de 2000

 

  1. El día largo de Josué y las computadoras de la NASA: ¿Es verídica la historia?
  2. ¿Se arrepintió Darwin?
  3. http://www.pg.com/rumor (actualmente inexistente)
  4. Proverbios 14:15
  5. 1 Tesalonicenses 5:21, 22
  6. Hechos 17:11



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