27/03/2008 Fuente: Reasons To Believe

Jueves 27 de marzo de 2008

El comportamiento de los chimpancÚs apoya el modelo de Reasons To Believe para el origen de la humanidad

Fazale Rana

Los chimpancés viven en cuevas, cazan con lanzas y hacen herramientas


¿A quién no le gusta visitar la sección de de chimpancés en el zoológico? Estos primates son criaturas fascinantes. Un nuevo trabajo de campo indica que estos simios son aún más asombrosos de lo que nadie podría haber sabido. Varios informes publicados recientemente describen comportamientos previamente no observados de los chimpancés en estado natural. Estas actividades recientemente reconocidas tienen un impacto significativo en el modelo evolucionista y el modelo de creación de Reasons To Believe para el origen de la humanidad.


Los chimpancés usan cuevas como refugios


Un estudio dado a conocer por un equipo de antropólogos de Iowa State University describe el uso de cuevas por los chimpancés. Jill Pruetz y su equipo recogió muestras de heces y de cabello de cuevas en Senegal y descubrieron evidencia de alimentación en estos lugares. En ocasiones, los investigadores observaron chimpancés entrando y saliendo de cuevas. Correlacionando mediciones de temperatura con el uso de cuevas sugiere que los chimpancés viven temporalmente en cuevas para evitar el calor extremo.


Los chimpancés cazan con lanzas


Otro estudio, publicado en Current Biology por el equipo de Jill Pruetz, informa que los chimpancés cazan gálagos con lanzas de madera que fabrican deliberadamente a partir de ramas de los árboles. El proceso de producción de lanzas involucra varios pasos, que incluyen:


1. Escoger una rama adecuada
2. Quitar ramas laterales y hojas
3. Quitar la corteza de la rama
4. Usar los dientes incisivos para afilar los extremos hasta que tengan puntas


Se observó a los chimpancés en estado natural clavando lanzas en huecos de árboles para matar a los gálagos para su comida. Este comportamiento fue observado para chimpancés machos, hembras y jóvenes.


Los chimpancés hacen herramientas de piedra


Los antropólogos han sabido desde un tiempo atrás que los chimpancés en estado natural hacen uso de una amplia gama de herramientas producidas a partir de hojas, ramitas, palos y ramas. Un estudio reciente publicado en Journal of Human Evolution documenta el rango de uso de herramientas de los chimpancés observado entre 1999 y 2006 en la República del Congo. Los chimpancés de esta localidad usan habitualmente herramientas para punzar, aplastar y extraer hormigas y termitas de sus nidos. Estos primates acostumbran fabrican herramientas a partir de materiales en su vecindad inmediata. Los procesos de manufactura tienen entre 1 y 4 pasos que incluyen remover partes extrañas de la materia prima, darle forma y cortarla con sus manos y bocas. Este estudio demuestra que el uso de herramientas de los chimpancés es mucho más diverso que lo que suponían previamente los primatólogos.


Los chimpancés también fabrican herramientas de piedra. Estos implementos son usados para abrir nueces. Recientemente, un equipo de paleontólogos descubrió herramientas de piedra producidas por chimpancés que datan de 4.300 años atrás. El análisis de estas herramientas de piedra parece indicar que los chimpancés transportan piedras cierta distancia para su uso posterior y buscan materias primas con propiedades óptimas.


Implicaciones del comportamiento de los chimpancés


Estos comportamientos recientemente reconocidos son reminiscentes de los tipos de actividades atribuidas a los homínidos, como Homo habilis y Homo erectus.


Muchos creen que H. habilis fue el primer homínido en usar “herramientas”. Los paleoantropólogos se refieren a la “tecnología” usada por esta criatura como tecnología Modo I (u olduvayense). Las herramientas del Modo I aparecieron alrededor de 2,5 millones de años atrás y consistían en hojuelas de roca desprendidas de un núcleo de piedra usando una roca llamada piedra martillo. La tecnología de Modo I persistió durante al menos 1 millón de años en el registro arqueológico sin ningún cambio apreciable.


H. erectus usó una “tecnología” más sofisticada que H. habilis, llamada Modo II (o achelense). Igualmente, esta tecnología, que apareció unos 1,5 millones de años atrás, era bastante tosca. La tecnología de Modo II involucraba tomar piedras, llamada bifaces, para darle distintas formas: (1) rocas en forma de lágrima (hachas de mano), (2) rocas con un borde plano y afilado (cuchilla) y (3) rocas en forma triangular (pico). Una vez que aparece esta tecnología en el registro arqueológico, permanece estática durante casi 1 millón de años. Supuestamente, los bifaces fueron usados para despedazar restos animales. Sin embargo, gran parte del debate está centrado en saber si H. erectus era un cazador o un carroñero.


Al parecer, los chimpancés se comportan de formas que son similares a los primeros homínidos Homo.


Julio Mercader et al. señalan que:


“Las implicaciones plenas de esta línea de trabajo exige una reevaluación de los términos bajo los cuales podemos hacer comparaciones significativas entre la cultura olduvayense y la de los chimpancés. Las variables de comportamiento documentadas en Noulo indican que los chimpancés y los homínidos comparten atributos culturales, incluyendo el transporte de piedras a través del paisaje para un uso proyectado en otra partes, la combinación óptima de criterios de materia prima, tamaño y peso para realizar una actividad predicha, la reocupación de puntos focales (la acumulación y concentración de restos tanto rocosos como botánicos son creadas artificialmente por el comportamiento), la creación de áreas de actividad, el uso de recursos disponibles localmente, y el curado y la selección de tipos específicos de piedras que se adecuan más a actividades tecnológicas específicas”.


Además, el uso de cuevas y la producción de lanzas para cazar por parte de los chimpancés hace que estos mismos comportamientos de parte de los Neandertal sean menos impresionantes.


Para muchos, el uso de herramientas es considerado como una cualidad exclusivamente humana. A menudo, el uso de herramientas por los homínidos es tomado como evidencia de que estas criaturas estaban adquiriendo gradualmente características humanas mientras evolucionaban desde una criatura con aspecto de simio. Supuestamente, esta especie ancestral tenía capacidades limitadas para hacer herramientas, si es que las tenía. El reciente reconocimiento del comportamiento de los chimpancés –que supuestamente descendieron de la misma criatura ancestral que los humanos y, por lo tanto, los homínidos–, sugiere que esta interpretación del registro arqueológico podría no ser correcta. El comportamiento de H. habilis y H. erectus no parece haber sido un desviación tan grande de criaturas que los precedieron en el registro fósil, y podría representar poco más que avances microevolucionistas.


Esta historia natural está en marcado contraste con la diferencia dramática en comportamiento que tiene lugar cuando aparecen los humanos modernos. Según señala el paleoantropólogo Christopher Stringer, en su libro African Exodus:


“Por cierto, algo muy especial estaba ocurriendo a la sociedad humana alrededor de este tiempo. Anteriormente, Homo sapiens (los homínidos) estuvo simplemente haciendo tiempo culturalmente. Durante milenio tras milenio, habíamos estado produciendo las mismas formas de utensilios de piedra, por ejemplo. Pero, alrededor de 40.000 años atrás, tuvo lugar un cambio perceptible en nuestra artesanía. A lo largo del Viejo Mundo, los equipos de herramientas dieron un salto de sofisticación con la aparición de implementos al estilo de Paleolítico superior. Aparecen signos de uso de cuerdas, puntas de lanza de hueso, anzuelos y arpones, junto con manifestaciones repentinas de esculturas, pinturas e instrumentos musicales... También encontramos evidencia del primer intercambio a larga distancia de piedras y cuentas. Se fabricaron objetos hechos de huesos y marfil de mamíferos, cornaduras, caparazones marinas y de agua dulce, corales fósiles, piedra caliza, esquistos, esteatita, azabache, lignita, hematita y pirita. Los materiales fueron escogidos con un cuidado extraordinario: algunos originarios a cientos de kilómetros de su punto de fabricación... Es un catálogo extraordinario de logros que parecen haber surgido virtualmente de la nada, si bien obviamente tuvieron una fuente. La pregunta es: ¿Cuál fue?”.


¿Podría ser que la fuente de este comportamiento es la imagen de Dios?


Claramente, el comportamiento de los homínidos es bastante distinto del de los humanos modernos.


Las nuevas perspectivas del comportamiento de los chimpancés distancian aún más a los homínidos de los humanos modernos. Los chimpancés usan cuevas, cazan con lanzas y hacen herramientas a partir de una variedad de materiales, incluyendo piedras. Igualmente, estos primates difieren incuestionable y profundamente de los humanos en términos de capacidades cognitivas, capacidad para el pensamiento racional y simbólico, uso del lenguaje, y expresión musical y artística. Asimismo, sólo porque los homínidos habilis y erectus hicieron y usaron herramientas, y participaron en actividades cazadoras y carroñeras, no significa necesariamente que se estaban volviendo “humanos”. En cambio, su comportamiento parece haber sido cada vez más del tipo animal, especialmente cuando se las compara con las actividades de los chimpancés.


¿Quiénes fueron los homínidos?


El modelo de creación de Reasons To Believe (RTB) considera a los homínidos que aparecen en el registro fósil como animales que fueron creados por la intervención directa de Dios, y que existieron durante un tiempo y luego se extinguieron. El modelo de RTB considera que los homínidos fueron criaturas asombrosas que caminaban erguidas y poseían algún nivel limitado de inteligencia y capacidad emocional. Esto permitía que estos animales emplearan herramientas toscas y aun adoptaran algún nivel de “cultura”, en forma similar a los mandriles, los gorilas y los chimpancés. Si bien el modelo de RTB postula que los homínidos fueron creados por el fiat divino, no fueron seres espirituales hechos a su imagen. El modelo de RTB reserva esta condición exclusivamente para los humanos modernos.


El modelo de RTB trata a los homínidos como análogos pero distintos a los grandes simios. Debido a esto, el modelo de RTB predice que existirán similitudes anatómicas, fisiológicas, bioquímicas y genéticas entre los homínidos y los humanos modernos en distintos grados. Pero, dado que los homínidos no fueron hechos a la imagen de Dios, se espera que sean claramente distintos de los humanos modernos, especialmente en su capacidad cognitiva, comportamiento, “tecnología” y “cultura”. Si bien el modelo de RTB sostiene que los humanos modernos reflejan la imagen de Dios en sus actividades, los homínidos no deberían hacerlo. El modelo afirma que los humanos modernos son característicamente espirituales y que los homínidos carecían de esta capacidad. El registro arqueológico asociado con los humanos modernos y los fósiles de los homínidos respalda esta predicción. Y la estrecha similitud en el comportamiento entre los chimpancés y los homínidos sustancia adicionalmente esta afirmación.


Traducción: Alejandro Field
Artículo original: Chimpanzee Behavior Supports RTB’s Model for Humanity’s Origin

 



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